Nulidad del pacto de no competencia post-contractual y reembolso de las cantidades abonadas por la empresa (Vidal Galindo)


El pacto de no competencia postcontractual es una institución del ordenamiento jurídico laboral español con una regulación muy escasa (y escueta), que genera muchas dudas aplicativas, pero que, sin embargo, cuenta con un buen desarrollo jurisprudencial, relativamente consolidado, que permite resolver la mayoría de ellas con cierta seguridad.

Personalmente, es un pacto con el que me gusta trabajar y que permite muchas más posibilidades prácticas de las que a priori parece. Hace tan sólo unos días tuve la ocasión de leer la entrada del Profesor Ignasi Beltrán relativa a la compensación económica en pacto de no concurrencia postcontractual (ver link abajo). En dicha entrada (de recomendable lectura) se exponen de forma sistemática y con abundante jurisprudencia los aspectos fundamentales de dicha compensación (tales como su obligatoriedad, el modo en que debe acordarse y abonarse, así como los principales efectos de su incumplimiento). También se aborda de forma detallada el concepto de «compensación adecuada» por parte del abogado Ángel Ureña en su blog (ver link abajo).

A la vista de las entradas anteriores, me permito desarrollar ahora en el blog de derecho laboral una de las cuestiones que se plantean habitualmente en la práctica, como es la posibilidad de exigir al empleado el reembolso de las cantidades abonadas por la empresa en concepto de no competencia post-contractual en caso de nulidad del pacto.

1.- La nulidad del pacto de no competencia post-contractual

El pacto de no competencia postcontractual puede ser declarado nulo por diversos motivos: plazo que excede al máximo previsto legalmente, compensación inadecuada (inexistente incluso en muchos casos), etc.

En esta entrada no se van a estudiar las causas de nulidad, sino únicamente una cuestión muy concreta: ¿qué sucede con la compensación abonada al trabajador en concepto de no competencia post-contractual cuando la cláusula se declara nula?

2.- Efectos de la nulidad del pacto sobre la compensación abonada ¿se puede exigir el reembolso de las cantidades abonadas?

Aclaro que en esta entrada no pretendo a analizar los efectos de una eventual cláusula penal incluida en el contrato para el supuesto de incumplimiento del compromiso de no competencia post-contractual (cuestión que ya fue tratada en esta otra entrada: indemnización por incumplimiento del pacto de no competencia post-contractual). Dicha cuestión queda reservada, en su caso, a otra futura entrada. En este momento vamos a abordar únicamente la posibilidad de la empresa de reclamar el reintegro de las cantidades abonadas en concepto de compensación por no competencia postcontractual en caso de nulidad del pacto.

2.1.- Marco normativo

Además del artículo 21 del Estatuto de los Trabajadores, que regula los requisitos que debe cumplir un pacto de no competencia para ser válido en derecho, resultan fundamentales para resolver la cuestión planteada los siguientes preceptos:

Artículo 9.1 del Estatuto de los Trabajadores: «Validez del contrato. 1. Si resultase nula solo una parte del contrato de trabajo, este permanecerá válido en lo restante, y se entenderá completado con los preceptos jurídicos adecuados conforme a lo dispuesto en el artículo 3.1. Si el trabajador tuviera asignadas condiciones o retribuciones especiales en virtud de contraprestaciones establecidas en la parte no válida del contrato, el órgano de la jurisdicción social que a instancia de parte declare la nulidad hará el debido pronunciamiento sobre la subsistencia o supresión en todo o en parte de dichas condiciones o retribuciones».

Artículo 1.303 del Código Civil: «declarada la nulidad de una obligación, los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen sido materia del contrato, con sus frutos, y el precio con los intereses, salvo lo que se dispone en los artículos siguientes».

Artículo 1.306 del Código Civil: «si el hecho en que consiste la causa torpe no constituyere delito ni falta, se observarán las reglas siguientes: (1.ª) Cuando la culpa esté de parte de ambos contratantes, ninguno de ellos podrá repetir lo que hubiera dado a virtud del contrato, ni reclamar el cumplimiento de lo que el otro hubiese ofrecido, (2ª) Cuando esté de parte de un solo contratante, no podrá éste repetir lo que hubiese dado a virtud del contrato, ni pedir el cumplimiento de lo que se le hubiera ofrecido. El otro, que fuera extraño a la causa torpe, podrá reclamar lo que hubiera dado, sin obligación de cumplir lo que hubiera ofrecido».

2.2.- Jurisprudencia y doctrina judicial

Nuestros tribunales concluyen que sí es posible solicitar el reintegro de las cantidades abonadas por la empresa en caso de nulidad del pacto de no competencia post-contractual.

Tanto la jurisprudencia como la doctrina judicial parten de una misma idea: el contrato de trabajo tiene carácter sinalagmático para las partes, lo que conlleva que las cantidades percibidas por el trabajador lo fueron como contraprestación sin causa… lo que implica la obligación de reintegrar las mismas (en este sentido, por ejemplo, se pronuncian la Sentencia del Tribunal Supremo de 20 de junio de 2012, Rec. 614/2011 y Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 11 de enero de 2013 – Rec. 1505/2012).

Los fundamentos jurídicos del Tribunal Supremo (detallados por ejemplo en sus sentencias de 10 de febrero de 2009 –Rec. 2973/2007–  y de 30 noviembre 2009 –Rec. 4161/2008) son los siguientes:

a) Las previsiones contenidas en el artículo 1.303 del Código Civil no constituyen la totalidad de la regulación legal en la materia;

b) El artículo 9.1 del Estatuto de los Trabajadores (trascrito arriba) recoge el régimen común de la nulidad parcial del contrato de trabajo, consistente en la eliminación de las cláusulas opuestas a preceptos imperativos y su preceptiva sustitución por el contenido por las normas de Derecho necesario eludidas (integrando la denominada nulidad parcial coactiva o imperativa);

c) El Estatuto de los Trabajadores es de prioridad aplicativa a la regulación general prevista en el Código Civil y, en consecuencia, se impone a las consecuencias que genéricamente se establecen en los artículos 1.306 y 1.306 del Código Civil.

d) El Estatuto de los Trabajadores confiere a la discrecionalidad judicial fijar el destino de la prestación económica a percibir (o ya percibida) por el trabajador; destino que necesariamente ha de determinarse en atención a las concretas circunstancias del caso, sin perjuicio de que pueda hacerse con razonable aplicación analógica de las reglas contenidas en el art. 1.306 CC ;

e) el artículo 1.303 CC añade a las previsiones sobre la recíproca devolución de prestaciones la frase final «salvo lo que se dispone en los artículos siguientes»; y el art. 1.306 del propio Código establece que cuando la nulidad derive de causa «torpe» (o ilícita), si la culpa está de parte de ambos contratantes «ninguno de ellos podrá repetir lo que hubiera dado a virtud del contrato, ni reclamar el cumplimiento de lo que el otro hubiese ofrecido», y si la culpa estuviese de parte de un solo contratante, «no podrá éste repetir lo que hubiese dado a virtud del contrato, ni pedir el cumplimiento de lo que se le hubiera ofrecido», en tanto que el otro -extraño a la causa ilícita- «podrá reclamar lo que hubiera dado, sin obligación de cumplir lo que hubiera ofrecido». A ello cabe añadir que «es ilícita la causa cuando se opone a las leyes» (artículo 1.275 del Código Civil); y que «en los contratos onerosos se entiende por causa, para cada parte contratante, la prestación o promesa de una cosa o servicio para la otra parte» (artículo 1.274 del Código Civil).

3.- ¿Solo cabe reembolso si la empresa lo pide?

La respuesta es negativa. Es decir, el reembolso de las cantidades puede ser por supuesto reclamado por la empresa, pero también acordado por el Juzgador en caso de declarar la nulidad de la cláusula, aunque no se haya pedido por la empresa de forma expresa en la demanda.

 

Además, dicha declaración por parte del Juzgado no necesariamente supondrá incongruencia (así sucede, por ejemplo, en el supuesto resuelto por la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 20 octubre).

Y el reembolso de las cantidades percibidas se podrá declarar igualmente con independencia de quien pida la declaración de nulidad de la cláusula… a veces es el propio empleado quien pide la nulidad… y ello implica igualmente devolución, incluso en caso de que la empresa no la hubiera solicitado expresamente (como resolvió el Tribunal Superior de Justicia de Navarra en su sentencia de 29 junio de 2015).

4.- ¿Qué importe tiene que reembolsar el trabajador?

Las cantidades a reembolsar pueden ser moderadas por el juez en atención a las circunstancias del caso concreto (por ejemplo, en caso de nulidad parcial de la cláusula por incorrecta duración).

No obstante, en la mayoría de los casos estudiados la condena incluye la totalidad de las cantidades percibidas por el empleado por este concepto. Existen supuestos en los que el empleado ha planteado que el importe a devolver no debe ser la totalidad de los importes percibidos, sino únicamente aquellos percibidos durante los últimos 12 meses (plazo de prescripción de las acciones de reclamación de cantidad). No obstante, la doctrina mayoritaria en este punto condena a la devolución de la totalidad de las cantidades percibidas.

5.- Conclusiones

Las conclusiones principales de esta entrada son:

.- Sí es posible reclamar al trabajador las cantidades abonadas en concepto de no competencia post-contractual en caso de declaración de nulidad de la cláusula.

.- Las cantidades serán debidas en caso de declaración de nulidad de la cláusula, incluso si dicha nulidad fue instada por el trabajador.

.- Algún tribunal ha considerado que no supone incongruencia la declaración del juez de lo social de devolución de las cantidades, incluso si no fue expresamente solicitada por la empresa.

.- Las cantidades a devolver serán todas las percibidas, no sólo las correspondientes al periodo de un año de prescripción de las acciones de reclamación de cantidad.

fuente:

Vidal Galindo Ferrero

Abogado laboralista | Employment lawyer